Servicio 3-15-26
“Que Miedo”
El servicio comenzó con una bienvenida a la congregación y un breve anuncio dirigido especialmente a las hermanas, quienes fueron invitadas a permanecer unos minutos después del servicio. Posteriormente se elevó una oración entregando el tiempo de adoración a Dios y pidiendo Su dirección para todo lo que se realizaría durante la reunión. También se realizó la lectura bíblica en Salmos 80:1–7, recordando la necesidad del pueblo de Dios de buscar restauración y salvación en el Señor. Después de la lectura, la iglesia participó en un tiempo de alabanzas donde se proclamó que Dios es Rey sobre toda la creación y que Su presencia trae restauración, esperanza y libertad para Su pueblo. Más adelante se presentó el tiempo de diezmos y ofrendas, agradeciendo a Dios por Su provisión y pidiendo bendición sobre cada familia representada.
El mensaje principal titulado “Qué Miedo” se centró en la realidad del temor en la vida humana y en cómo la Biblia enseña a enfrentarlo correctamente. El pastor Gilberto explicó que el miedo apareció desde el inicio de la historia bíblica, cuando Adán y Eva se escondieron de Dios después de pecar. Desde entonces, el temor se convirtió en una experiencia común para la humanidad. Sin embargo, el mensaje destacó que el miedo puede tomar dos caminos: puede alejarnos de Dios o puede llevarnos a buscarlo con mayor fe. A través de ejemplos bíblicos como el pueblo de Israel frente a los gigantes, el pastor explicó que el miedo mal manejado puede paralizar a las personas e impedirles confiar en las promesas de Dios.
Durante el mensaje, el pastor también enseñó que existe un tipo de temor que sí es correcto: el temor del Señor, el cual no produce pánico sino reverencia, respeto y sabiduría. Este temor guía la vida del creyente, lo protege de malas decisiones y lo conduce a vivir con prudencia y humildad delante de Dios. Asimismo, recordó a la iglesia que Dios llama a Su pueblo a vivir con valentía, como lo hizo con Josué, confiando no en la fuerza humana sino en la presencia de Dios que acompaña a sus hijos en todo momento.
Finalmente, el pastor Gilberto concluyó el mensaje recordándonos que el amor perfecto de Dios echa fuera el temor. Cuando los creyentes comprenden cuánto los ama Dios, el miedo pierde su poder sobre sus vidas. Mencionó el ejemplo de la mujer que sufría flujo de sangre, quien a pesar de su temor decidió acercarse a Jesús y recibió sanidad. De la misma manera, la iglesia fue animada a no dejar que el temor domine su vida, sino a correr hacia Cristo, confiar en Su amor y recordar que, aun en tiempos de incertidumbre, la seguridad del creyente se encuentra en el Señor.